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El Pepino

Originario de las regiones tropicales del sur de Asia, el pepino ha sido cultivado en la India desde hace más de 3.000 años. De allí, pasó a Grecia, y posteriormente a Roma. En Europa fue difundido su cultivo por los romanos y se dice que Cristóbal Colón llevó sus semillas a América.

El pepino pertenece a la familia de las Cucurbitaceae, su especie se denomina Cucumis sativus L. y es una planta herbácea anual

Flor y zarzillo de pepino

De sistema radicular muy potente, consta de una raíz principal que se ramifica rápidamente para dar raíces secundarias superficiales muy finas y alargadas.

Su tallo principal, algo espinoso, es de porte rastrero y trepador. De cada nudo parte una hoja y un zarcillo y de la axila de cada hoja se emite un brote lateral y una o varias flores.

Sus hojas de largo pecíolo, son grandes de color verde oscuro y recubierto de un vello muy fino.

Sus flores de pétalos amarillos aparecen en las axilas de las hojas. Una vez fecundadas producen un fruto que según la variedad, vira desde un color verde claro, pasando por un verde oscuro hasta alcanzar un color amarillento cuando está totalmente maduro (aunque su recolección debe realizarse antes de su madurez).

El pepino en el mundo
El cultivo del pepino a nivel profesional es muy importante debido a su elevado consumo. En España tiene sus grandes producciones centradas en Almería y Murcia, realizándose su cultivo totalmente en invernadero.

El principal productor a nivel mundial es China con más de 23 millones de toneladas al año, le sigue Turquía con casi dos millones, Irán y Estados unidos con casi millón y medio cada uno,… hasta llegar a España que con algo más de medio millón de toneladas anuales ocupa un noveno lugar en el ranking mundial.

Pepinos en el mundo

Condiciones de clima y suelo
Es importante el conocer las necesidades de clima y suelo ideales de esta planta. Su motivo principal es saber cuanto nos alejamos de ellas y como esto puede influir en el desarrollo óptimo del cultivo.

La temperatura de germinación se sitúa en torno a los 27 ºC, para el desarrollo de la planta sobre los 20ºC y para el desarrollo del fruto entre los 17 y 19 ºC.

Durante el cultivo, a mayor temperatura hasta llegar a los 26ºC mayor es la producción precoz, mientras que por encima de los 32ºC se producen desequilibrios importantes en la planta afectando su normal desarrollo. El punto crítico por debajo se sitúa sobre los 12ºC y se producen heladas a sólo 1ºC.

Por sus grandes hojas, el pepino requiere mucha humedad, siendo la humedad relativa óptima durante el día del 60-70% y durante la noche del 70-90%. Humedades superiores al 90% pueden originar enfermedades indeseadas.

Esta planta puede cultivarse en cualquier tipo de suelo de estructura suelta, bien drenado y con suficiente materia orgánica.

Variedades
A nivel profesional, los principales criterios de elección de una variedad están basados en las características de la variedad comercial, las exigencias del mercado de destino, las estructuras del invernadero, suelo, clima y calidad del agua de riego con el que se va a cultivar.

Wisconsin y Cornichon de Paris de Clemente Viven

Otros aspectos fundamentales a tener en cuenta son una producción comercial lo más alta posible, un buen vigor y una buena tolerancia a las bajas temperaturas, buen nivel de resistencia a enfermedades, una longitud de fruto estándar y estable frente a las diferentes condiciones de cultivo, firmeza y conservación del fruto para resistir el transporte y mantenerse el tiempo suficiente en el mercado en óptimas condiciones, etc.

El primer híbrido apareció en el mercado en 1872. Desde entonces, la mejora genética ha sido constante, hasta el extremo de que hoy en día, la mayor parte de las variedades comercializadas son híbridos.

En cuanto a tipos de pepinos, estos se pueden englobar en los siguientes tipos:

    – Pepino corto y pepinillo (“tipo español”). Son variedades de una longitud máxima de 15 cm, de piel verde y rayada de amarillo o blanco. Se utilizan para consumo en fresco o para encurtido, en este caso recolectándolos más pequeños.
    – Pepino medio largo (“tipo francés”). Son variedades de longitud media entre 20 y 25 centímetros.
    – Pepino largo (“tipo holandés”). Son variedades cuyos frutos superan los 25 centímetros de longitud.

Fruto de pepino naciendo

En Clemente Viven comercializamos variedades tradicionales de reconocida calidad y rusticidad en su cultivo. Se presentan en sobres de 10 gramos y paquetes de 1 kilo. Estas variedades se presentan en expositores con más especies y variedades hortícolas.

Entre las variedades comercializadas están:

    – Pepinillo “Cornichon de París”. Variedad de frutos cortos de color verde medio.
    – Pepinillo “Wisconsin SMR-58”. Variedad de frutos cortos de color verde medio.
    – Pepino “Ashley”. Frutos de longitud media, superficie lisa sin pinchos.
    – Pepino “Marketmore 70”. Frutos de longitud media, cilíndricos y lisos.
    – Pepino Medio Largo “Marketer”. Frutos cilíndricos de longitud media con piel lisa.

Cultivo
El semillero se puede realizar en bandejas multi alveolares, en pequeñas macetas o directamente al suelo. Lo ideal es sembrar una sola semilla por golpe.

El marco de plantación recomendable es variable y varía en función de si la vamos a cultivar como planta rastrera o en sistema de entutorado. Pero un marco aconsejable es en filas separadas entre un metro y medio y con separación entre plantas de medio metro.

La práctica de entutorado es muy aconsejable para mantener la planta erguida, mejorando la aireación general de esta y favoreciendo el aprovechamiento de la radiación y la realización de las labores culturales (destallados, recolección, etc.). Todo ello repercutirá en la producción final, calidad del fruto y control de las enfermedades.

Planta de pepino

La sujeción suele realizarse o bien sobre la propia estructura de cañas o sobre una rafia sujeta de una parte al extremo basal de la planta y de otra a la estructura alta creada para tal fin.

Cuando la planta ha alcanzado unos 40 centímetros del suelo, se puede podar permitiendo únicamente el desarrollo de dos tallos secundarios, eliminando todos los demás. Normalmente se suele realizar en variedades muy vigorosas. Otras podas son el eliminar los brotes laterales despuntándolos por encima de la segunda hoja.

También es recomendable el deshojado y consiste el eliminar las hojas viejas, amarillas o enfermas. De la misma forma que lo es el aclareo de frutos, limpiando de estos las primeras 7-8 hojas (60-75 cm), de forma que la planta pueda desarrollar un sistema radicular fuerte antes de entrar en producción. Los frutos curvados y malformados deberían ser eliminados cuanto antes para favorecer la mejor calidad de los restantes.

Para el cultivo del pepino, es muy importante mantener un nivel de humedad constante y elevada en el suelo, para un desarrollo óptimo del sistema radicular y, posteriormente, durante la época de formación y engorde del fruto. El tiempo y el volumen de riego dependerán de las características físicas del sustrato.

En cuanto a la fertilización, además de cuidar la presencia de todos los elementos macro y micro, debemos prestar especial interés en la relación existente entre los niveles de nitrógeno y potasa. Esta se recomienda ser de 1 a 0,7 durante el primer mes de cultivo, de 1 a 1 hasta el comienzo del engorde del fruto y posteriormente de 1 a 3.

Pepino en planta

El fósforo es relevante en las etapas de enraizamiento y floración. El calcio es determinante en la calidad y favorece la defensa de las plantas frente a enfermedades. Y los microelementos en el color de la fruta, su calidad y la resistencia de la planta.

Los fertilizantes pueden ser desde abonos simples en forma de sólidos solubles como nitrato cálcico, nitrato potásico, nitrato amónico, fosfato monopotásico, fosfato monoamónico, sulfato potásico y sulfato magnésico… hasta abonos complejos sólidos, cristalinos y líquidos que se pueden aplicar solos o en combinación con los abonos simples para conseguir los equilibrios requeridos en las distintas fases de desarrollo del cultivo.

El aporte de microelementos resulta vital para una nutrición adecuada, pudiendo encontrar en el mercado una amplia gama de sólidos y líquidos en forma mineral y en forma de quelatos, cuando es necesario favorecer su estabilidad en el medio de cultivo y su absorción por la planta.

Recolección
El pepino es un fruto que se recolecta en estado juvenil ya que si madura en exceso las semillas se vuelven duras, despreciando la calidad al comer.

El fruto debe ser cortando con tijeras en lugar de arrancarlo. El período entre floración y cosecha puede ser de 55 a 60 días, dependiendo de la variedad y de la temperatura.

Planta de pepino encañada

Plagas

    – Araña roja (Tetranychus urticae, T. turkestani y T. ludeni). Se desarrollan en el envés de las hojas causando decoloraciones, punteaduras o manchas amarillentas que pueden apreciarse en el haz como primeros síntomas. Las temperaturas elevadas y la escasa humedad relativa favorecen el desarrollo de la plaga.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Fenbutaestan, Flufenoxuron, Quinometionato, Tebufenpirad,…

    – Araña blanca (Polyphagotarsonemus latus). Los primeros síntomas se aprecian como rizado de los nervios en las hojas apicales y brotes, y curvaturas de las hojas más desarrolladas. En ataques más avanzados se produce enanismo y una coloración verde intensa de las plantas.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Abamectina, Aceite de verano, Amitraz, Azufre coloidal, Azufre micronizado, Azufre mojable, Azufre molido, Azufre sublimado, Diazinon, Dicofol, Propargita, Tetradifon…

    – Mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum y Bemisia tabaci). Los daños directos (amarillamientos y debilitamiento de las plantas) son ocasionados por larvas y adultos al alimentarse, absorbiendo la savia de las hojas. Los daños indirectos se deben a la proliferación de negrilla sobre la melaza producida en la alimentación, manchando y depreciando los frutos y dificultando el normal desarrollo de las plantas. Otros daños indirectos se producen por la transmisión de virus.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Aceite de verano, Pimetrocina, Tiametoxam, Tralometrina,…

    – Pulgón (Aphis gossypii y Myzus persicae). Forman colonias y se distribuyen en focos que se dispersan, principalmente en primavera y otoño, mediante las hembras aladas. Debilitan la planta al succionar su savia.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Aceite de verano, Esfenvalerato, Metil pirimifos, Pimetrocina, Tralometrina,…

    – Trips (Frankliniella occidentalis). Los daños directos se producen por la alimentación de larvas y adultos, sobre todo en el envés de las hojas, dejando un aspecto plateado en los órganos afectados que luego se necrosan. El daño indirecto es el que acusa mayor importancia y se debe a la transmisión del virus del bronceado del tomate (TSWV), que afecta también a pimiento, tomate, berenjena y judía.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Atrin, Cipermetrin, Aceite de verano, Clorpirifos-metil, Deltametrin, Fenitrotion, Formetanato, Metiocarb, Tralometrina…

    – Minadores de hoja (Liriomyza trifolii, Liriomyza bryoniae, Liriomyza strigata y Liriomyza huidobrensis). Las hembras adultas realizan las puestas dentro de las hojas jóvenes, donde comienza a desarrollarse una larva que ocasiona las típicas galerías.
    Tratamientos con productos a base de Aceite de verano.

    – Orugas (Spodoptera exigua, Spodoptera litoralis, Heliothis armigera, Heliothis peltigera, Chrysodeisis chalcites y Autographa gamma). Todas ellas ocasionan daños al alimentarse. Estos pueden ser en la vegetación, en los frutos y en los tallos.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Betaciflutrin, Ciflutrin, Esfenvalerato, Flufenoxuron, Metil pirimifos,…

    – Nemátodos (Meloidogyne javanica, M. javanica, M. arenaria y M. incognita). Afectan prácticamente a todos los cultivos hortícolas, produciendo los típicos nódulos en las raíces que le dan el nombre común de “agallas”.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como Etopofros.

Marketer, Asley y Marketmore de Clemente Viven

Enfermedades

    – Oidiopsis (Leveillula taurica). Los síntomas que aparecen son manchas amarillas en el haz que se necrosan por el centro, observándose un fieltro blanquecino por el envés.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Azufre coloidal, Azufre micronizado, Azufre mojable, Azufre molido, Azufre sublimado, Bupirimato, Ciproconazol, Fenarimol, Hexaconazol, Miclobutanil, Nuarimol, Penconazol, Pirifenox, Quinometionato, Triadimefon, Triadimenol, Triforina…

    – “Ceniza” u Oídio de las Cucurbitáceas (Sphaerotheca fuliginea). Se presenta como manchas pulverulentas de color blanco en la superficie de las hojas (haz y envés) que van cubriendo todo el aparato vegetativo llegando a invadir la hoja entera.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Azufre, Quinometionato, Triadimefon, Benomilo,…

    – Podredumbre gris (Botrytis cinerea). En hojas y flores se producen lesiones pardas. En frutos se produce una podredumbre blanda en los que se observa el micelio gris del hongo.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Benomilo, Carbendazima, Tebuconazol,…

    – Podredumbre blanca (Sclerotinia sclerotiorum). En planta produce una podredumbre blanda acuosa al principio que posteriormente se seca más o menos según la suculencia de los tejidos afectados, cubriéndose de un abundante micelio algodonoso blanco.
    Tratamientos con productos a base de materias activas como: Clozolinato, Procimidona, Tebuconazol, Tolclofos-metil, Vinclozolina…

Planta de pepino en maceta

Virus
Son bastantes las virosis que por transmisión de insectos como la mosca blanca y el pulgón, pueden atacar al pepino. Entre ellos y para un conocimiento de la denominación de sus siglas están: el MNSV (Virus del Cribado del Melón), ZYMV (Virus de Mosaico Amarillo del Calabacín), WMV-2 (Virus de Mosaico de la Sandía), CVYV (Virus de las venas amarillas del pepino), etc.
En todos los casos, la recomendación es eliminar las plantas afectadas.